Marce y PaquiPrimera parada camino de Pirineos. Arenas de San Pedro, un pueblo más grande de lo que esperábamos, nos recibe con su castillo (no en un alto, como cabría esperar) y su espectacular piscina natural aprovechando el cauce del río Tietar. Allí almorzamos y nos dimos un bañito (con sus chorritos de presión) y pasamos una tranquila noche antes de continuar viaje.
Marce y PaquiPrimera parada camino de Pirineos. Arenas de San Pedro, un pueblo más grande de lo que esperábamos, nos recibe con su castillo (no en un alto, como cabría esperar) y su espectacular piscina natural aprovechando el cauce del río Tietar. Allí almorzamos y nos dimos un bañito (con sus chorritos de presión) y pasamos una tranquila noche antes de continuar viaje.