Ir a Biarritz es… mar con olas, es chocolate, y son joyerías. Mucho dinero en esta ciudad balneario conocida desde el siglo XIX. Quién fuera rico en Biarritz para sentarte en sus glamurosos cafés y comer el mejor chocolate.
Nosotros nos conformamos con un paseo por la playa, degustar un pastel vasco de naranja 🍊 y comprar un puzzle 🧩 a Unai en forma de cohete 🚀 que hace y rehace una y otra vez.
El día se tornó en viento y lluvia y volvimos a casa después de comprar un nuevo molde de galletas de Navidad. En guagua y corriendo llegamos a casa para salir de allí, abandonando el país de los croissants 🥐, de vuelta a nuestro querido País Vasco.Baca lagi