Aigle
August 25 in Switzerland ⋅ ☀️ 26 °C
RUEDAS, VINO Y OTROS SUFRIMIENTOS VACACIONALES
Diario de Viajes: Crónicas de un rutero sufridor.
El Gran Plan: Kilómetros, Motorhome y masoquismo geográfico
Según la impecable hoja de ruta de nuestro Excel —ese fiel reflejo de nuestras ansias de control que luego la realidad se encargará de destrozar—, esta epopeya comenzó oficialmente el 25 de agosto saliendo desde (Suiza) con destino a Aigle, recorriendo unos modestos 288 km.
Pero esto no es un viajecito de domingueros; el plan contempla un trayecto de casi 4 semanas que incluye cruzar Francia entera, meterse en los ferries rumbo a la montañosa Córcega (esa isla francesa en el Mediterráneo donde las curvas de las carreteras compiten por ver cuántas veces te revuelven el estómago) para pasar unos días de camping en Propiano. Y, por si fuera poco refinamiento, el gran cierre del tour se nos proyecta en el exclusivo evento “ CHANTILLY ARTS & ELEGANCE RICHARD MILLE” en los dominios del majestuoso Château de Chantilly, al norte de París, donde los autos de colección y la alta sociedad nos harán sentir extremadamente pobres pero con mucho estilo. ¡Una bicoca de 2400 km acumulados solo para valientes (o insensatos)!
Aigle y su Castillo: Entre viñedos, adoquines.
Tras dejar atrás nuestra ciudad, nuestra primera parada oficial nos ancló en Aigle. Para ubicar a los despistados en el mapa, Aigle es una pintoresca localidad situada en el cantón de Vaud, en la Suiza francófona, enmarcada de forma casi insolente por los Alpes y los valles del Ródano.
A nuestra llegada, el GPS dictaminó que habíamos aparcado junto al Camping de la Piscine, un lugar idílico donde uno jura que descansará, hasta que recuerda que dormir en la camper tiene el mismo glamour que acampar en una autopista en hora punta. Nos adentramos en sus callejuelas empedradas.
> Nota mental: Si algún antepasado tuyo sufrió torturas en la Edad Media, probablemente fue porque no caminó con calzado adecuado sobre los adoquines de Aigle.
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El plato fuerte de la zona fue, por supuesto, la visita al imponente Château d’Aigle. Este castillo del siglo XII, que se alza orgulloso entre un mar de viñedos, alberga hoy en día el Museo de la Viña, el Vino y la Etiqueta.
* El castillo: Una joya arquitectónica de cuento de hadas con sus torres cónicas y tejados rojizos que te hace dudar si estás en una postal suiza o si Disney te va a cobrar derechos de autor por respirar cerca.
* El vino: Por supuesto, los Grands Crus d’Aigle y los dominios locales como La Baudelière o el mismísimo Clos du Paradis te tientan a convertirte en un catador alcohólico funcional.
La siguiente parada en el Excel nos llama: Francia nos espera con sus peajes y sus baguettes.
¿Qué tramo de esta ruta kilométrica crees que pondrá a prueba nuestra paciencia de forma más épica: las curvas cerradas de Córcega o el tráfico parisino rumbo a Chantilly?Read more































DerBlaueBussle😁
Traveler
Ya sé fueron nuevamente 👌🙌