Día 7
February 8 in Spain ⋅ 🌬 16 °C
Bueno, pues se acabó lo bueno. Hoy nos hemos levantado prontísimo en el Bus Hostel, a las 5:00 de la mañana, para terminar de hacer la maleta y poner rumbo al aeropuerto de Keflavik, que está a unos 45 minutos. Nuestro vuelo salía a las 9:00.
La empresa de alquiler, Lava Car, me había mandado un correo pidiendo que dejase primero a los acompañantes y el equipaje en el aeropuerto antes de ir a devolver el coche, para ir más rápidos con la lanzadera. Así que he dejado a Eva allí con la maleta grande para que fuera facturando tranquilamente, y yo me he ido con mi mochila y el coche a devolverlo.
Al llegar a la oficina había tres empleados. Yo iba un poco nervioso por el tema de la puerta, las cosas como son. He aparcado el coche estratégicamente, dejándolo muy pegado a otro vehículo por el lado derecho para que no pudieran abrir mucho esa puerta y no notaran nada raro. Le he dado las llaves a una mujer que me ha atendido y me he quedado dentro esperando mientras salía a revisarlo con su iPad.
Desde el cristal la he visto mover el coche hacia la zona principal donde había más luz para examinarlo a fondo. Se ha tirado como 15 minutos mirando cada detalle. Ha abierto y cerrado todas las puertas y, justo cuando ha llegado a la "puerta maldita", la ha abierto un par de veces y ha puesto una cara un poco extraña, como de duda. Me he tensado un poco, pero al final, supongo que porque cerraba bien y no hacía ruido, la ha dado por válida. Ha vuelto, me ha dicho que todo estaba correcto, he firmado el contrato de devolución y listo. ¡Prueba superada! He respirado tranquilo por primera vez en toda la mañana.
Me han llevado en el transfer al aeropuerto y allí me he reencontrado con Eva para celebrar que no nos habían cobrado nada extra. Ya dentro, nos hemos comido el bocata enorme que habíamos comprado ayer, aunque Eva no ha podido terminárselo; nos ha sabido a gloria y nos ha sentado de maravilla para desayunar.
Mientras esperábamos, se nos ha acercado un chico con una tablet haciendo encuestas sobre el turismo en Islandia. Resulta que era uruguayo, casado con una islandesa y viviendo allí. Majísimo, hemos estado charlando un rato con él mientras hacíamos la encuesta. Luego nos han cambiado la puerta de embarque un par de veces y nos ha tocado dar vueltas, pero como íbamos con tiempo de sobra, sin estrés.
El primer vuelo era a Manchester y ha durado unas 3 horas. Se nos ha hecho corto y tranquilo. Al llegar allí teníamos una escala de 4 horas, y menos mal, porque el aeropuerto de Manchester es gigantesco. Hemos aprovechado para comer en un sitio que se llamaba Pasta Evangelists. Nos hemos pedido dos platos de pasta que estaban bastante bien y no nos han salido muy caros.
Luego hemos ido a la puerta de embarque y han tardado un montón en dejarnos subir. Y aquí ha empezado la parte mala del viaje. Justo en Manchester a Eva le ha bajado la regla y le ha empezado a doler muchísimo la barriga. Para colmo, en el avión nos ha tocado al lado un señor Pakistaní (con pasaporte español) que nos ha dado el viaje. Se ha pasado todo el vuelo haciendo ruidos asquerosos con la nariz, aspirando mocos todo el rato en vez de sonarse, y encima ha puesto el volumen de su móvil a tope mientras rezaba. Un horror. Yo estaba en medio sufriendo al señor ruidoso y preocupado por Eva, que lo estaba pasando fatal.
Menos mal que a mitad del vuelo Eva ha conseguido dormirse un poco y se le ha pasado el mal rato. Al aterrizar en Alicante, hemos recogido la maleta súper rápido y al salir de recoger la maleta facturada ya estaban los padres de Eva para recibirnos.
Ya de camino en coche a Murcia, hemos ido contándoles todo el viaje a los padres de Eva. Ha sido un viaje increíble, de verdad. Nos ha encantado todo y nos lo hemos pasado súper bien. Se nos ha hecho un poco corto, como siempre pasa con lo bueno, pero estoy seguro de que recordaremos Islandia como uno de los mejores viajes de nuestra vida.Read more
