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  • Day47

    Aventuras en Labuan Bajo, Flores

    August 2, 2019 in Indonesia ⋅ ☀️ 28 °C

    Hoy nos hemos despertado sin despertador, los cuatro necesitábamos descansar. Hemos desayunado en el hostal tostadas con mantequilla de cacahuete 😍🤤. Sobre las 12 hemos alquilado dos motos para ir a las cataratas de Cunca Wulang, a una hora de la ciudad. Sin embargo, hemos tardado 4 horas y media en llegar. Al parecer, estaba mal señalizado en maps.me (la aplicación que utilizamos para las direcciones) y nos hemos metido por el camino equivocado. Han sido los caminos más extremos que he visto en mi vida para ir en moto. Todo rocas, empinado, ríos, arena, ramas, etc. Stephan y yo íbamos en una moto y Steven y Emma en otra. Llegados a un punto, Steven y Emma se cayeron con la moto, pero gracias a Dios todo salió bien y ninguno se hizo daño. Tras tres horas, por fin conseguimos salir del infernal camino. El año pasado en Camboya ya tuve una experiencia similar (algo mejor), pero conducían unos locales y conocían el camino. Lo de hoy no era normal, pero nuestros conductores han sido unos pros y todo ha salido correcto. A pesar del camino, me he sentido segura. Algo que me ha gustado mucho es que Stephan me ha preguntado en varias ocasiones que cómo me sentía y que si en algún momento me sentía insegura, que se lo dijese. Retomamos la carretera principal y llegamos a las cataratas poco más tarde. Nos llevamos una sorpresa cuando vimos que teníamos que pagar 130000 rupias cada uno, pero conseguimos rebajarlo a 70000, lo que, en mi opinión, sigue siendo caro para unas cataratas naturales. Hemos nadado, saltado, tomado fotos y nos hemos divertido en la naturaleza. Indonesia tiene de todo: volcanes, montañas, playas paradisíacas, cataratas, ríos, etc. Es alucinante este país. De camino a la ciudad hemos parado en lo alto de la montaña para ver la puesta de Sol, una de las más bonitas del viaje. Antes de llegar a la ciudad, hemos parado en un «warung» (así se llaman los restaurantes locales en Indonesia) y hemos cenado: hoy tocaban fideos. Más tarde hemos ido a un nuevo hostal porque la ducha del de ayer daba auténtico asco, la cocina estaba en el baño, el baño también era una guarrada, etc. y hemos hecho el check in. Lo bueno de viajar en grupo es que hemos podido coger una habitación para los cuatro por el mismo precio que una cama en una habitación de las grandes, y así no tenemos que ponerle el candado a todo cada vez que salimos del hostal. Nos hemos duchado y hemos salido a dar una vuelta. Hemos encontrado una feria donde no hemos visto ni a un turista y hemos paseado por ahí. Luego hemos ido a otro hostal que tenía una mesa de billar y hemos jugado un par de partidas. Estábamos matados al final del día, así que volvimos a nuestra habitación y planchamos la oreja.Read more