• Ruta: 🚍Asilah➡️Tánger 🚍

    30. april, Marokko ⋅ ☁️ 18 °C

    ¡Acho, quillo! Aquí te traigo el relato con todo el sabor murciano. Imagínate que te lo está contando el tío “ Pencho” y la “tía Josefa” de la huertica murciana, pero con autocaravana y duna marroquí:

    De Asilah a Tánger por la costa: un paseíto corto pero mu intenso, leche.

    Pijoo, salimos de Asilah con la autocaravana más contenta que un niño con zapatos nuevos. El sol pegaba ya de lo lindo y la N1, esa carretera que va pegadita a la costa, parecía hecha pa’ nosotros. Bueno, pa’ nosotros y pa’ los camiones que de vez en cuando te pasaban rozando como si fueran en el circuito de Cheste.

    La P4601, o la que sea (que en Marruecos las carreteras cambian de número más que yo de calzoncillos), es una gozada. Por un lao tienes el Atlántico rompiendo con fuerza, de un color azul que ni la piscina del Parador de San Javier, y por el otro, montes pelados y alguna que otra cabra, oveja locas haciendo equilibrios.

    De vez en cuando veías a un moro con su burrito cargao hasta los topes, o puestos de fruta donde te miraban como diciendo “para aquí, cristiano, que la sandía está de muerte”. Por cierto a muy buen precio, pijoo más baratas que en Murcia.

    Nosotros, fieles a nuestra costumbre murciana de no parar ni pa’ mear, íbamos diciendo: “Venga, que esto es cortito”. ¡Cortito dice! Corto pero intenso, como un partido del Real Murcia en el Cartagonova.
    La carretera se retuerce un poquico, sube, baja, te regala curvas con vistas que te dejan tonto. En un momento dado parece que vas a caer al mar y al siguiente estás arriba del tope mirando la bahía de Tánger a lo lejos.

    ¡Qué barbaridad, compañero! El GPS iba más perdido que un murciano en Madrid, pero con el mar siempre a la derecha, imposible equivocarse.
    Total, que entre duna y duna, ola y ola, en menos de tres horas ya estábamos viendo las primeras casas de Tánger. La ciudad se te echa encima de repente, con su mezcla de moderno y antiguo, con el puerto al fondo y esa sensación de “aquí ha pasado de todo desde los fenicios”.

    Llegamos al Camping Miramonte y… ¡ostras, qué vistas, leche! Está ahí arriba, en la Corniche, mirando de frente a la bahía. La autocaravana aparcada con el morro hacia el mar, como si estuviera posando pa’ una foto. Nos instalamos con calma: toldo fuera, sillas, una cervecica fresquita (de las que aún nos quedaban de España) y a disfrutar del panorama.
    El sitio está de lujo: limpio, con piscina, restaurante con vistas brutales y esa tranquilidad que solo se rompe cuando pasa algún taxi tocando el claxon como si no hubiera mañana.

    Ahora mismo estamos aquí sentaos, con el sol poniéndose tiñendo todo de naranja, la bahía brillando y mañana… mañana más.

    Mañana nos metemos en la medina, a perdernos por sus calles, a regatear como dios manda y a comer tajine hasta que nos duela la barriga.
    Porque esto de viajar en autocaravana por Marruecos es como la vida misma: corto pero intenso, lleno de curvas, de olores fuertes y de gente que te mira con media sonrisa.

    ¿Que si repetimos? ¡Pues claro que sí, acho! Pero mañana… mañana

    Paco y María José

    P.D: Dormimos Tánger, en el Camping Miramonte

    35.7902, -5.8314 (lat, lng)
    N 35° 47' 25" W 5° 49' 53" (lat lng)

    Merkala-Marshan
    90000 Tangier
    Morocco

    …………………….//////////………………….
    Læs mere