BONIFACIO
September 3 in France ⋅ ☀️ 29 °C
BONIFACIO: YATES, ACANTILADOS Y DIGNIDAD AHOGADA EN SALITRE
Bonifacio se encuentra en el extremo sur de Córcega, Francia, ese pedazo de roca flotante que algunos insisten en llamar "el rincón más hermoso del Mediterráneo".
LOS ORÍGENES Y EL FAN CLUB DE NAPOLEÓN
Esto lo fundó allá por el año 828 un tal Bonifacio II de Toscana, probablemente porque le pareció una excelente idea construir un asentamiento en un sitio donde el acceso fuera tan complicado que ni sus propios acreedores pudieran encontrarlo. Por supuesto, la historia local no estaría completa sin meter con calzador al orgullo patrio: a Napoleón Bonaparte. Antes de convertirse en emperador y autoproclamarse dueño de media Europa, el pequeño corso pasó por aquí en 1793 para liderar una brillante y rotunda derrota contra la isla de La Maddalena. Porque claro, incluso los genios militares necesitan practicar cómo hacer el ridículo antes de conquistar el continente.
EL CRUCERO ACUÁTICO O CÓMO PAGAR PARA SUFRIR
Decidimos que la mejor forma de apreciar la "majestuosidad" del lugar era meterme en un bote de excursión. Los acantilados de piedra caliza blanca se levantan unos 70 metros, esculpidos por siglos de viento y olas, luciendo muy pintorescos al borde del abismo mientras te preguntas en qué momento exacto una de esas casas va a decidir unirse a los peces. Lo fascinante de estos arrecifes no es su erosión milenaria, sino la fe ciega de los arquitectos medievales que pensaron: "Oye, construir un castillo ( Fuerte o ciudadela) al borde de un precipicio que se desmorona con la brisa suena a plan sin fisuras".
BRINCOS, SALPICONES Y DIGNIDAD PERDIDA EN EL ESTRECHO
El paseo marítimo superó con creces cualquier expectativa. Apenas nos adentramos en el estrecho, el mar decidió que nuestra presencia le ofendía profundamente. El bote se convirtió en una especie de montaña rusa defectuosa, regalándonos saltos y brincos olímpicos que habrían hecho vomitar a un marinero veterano. Entre cada impacto contra las olas, la embarcación cumplía fielmente con su cometido principal: bautizarnos con agua de mar a presión. Salimos del recorrido luciendo no como viajeros sofisticado en su diario de bitácora, sino como una croquetas humanas recién sacada de una freidora marina.
EL REGALO MEDIEVAL: LA ESCALERA AL VACÍO
Y por si el día necesitaba un toque extra de turísmo, nos topamos con la famosa Escalera del Rey de Aragón. Según la leyenda, los soldados de Alfonso V la excavaron en la roca vertical en una sola noche de 1420. Son 187 escalones inclinados a 45 grados sobre el abismo, diseñados con el único propósito de recordarte que tus rodillas ya no tienen veinte años. Bajar por ahí pegado a la pared, viendo las olas espumosas golpear justo al arrecife debe de ser una experiencia única .
LA TORTURA VIAL: CONDUCIR EN CÓRCEGA
el trayecto propriano-bonifacio: o cómo hacer 60 kilómetros de pura tortura curvada que tu estómago recordará con terror durante el resto de tus días, convirtiendo un paseo de nada, en hora y media de cuasi vómitos cruzados. conducir en general por esta isla es un recordatorio constante de que los ingenieros viales corsos tienen un pacto secreto con los quiroprácticos y los fabricantes de embragues; un país montañoso donde cada carretera parece diseñada por un sádico que odia las líneas rectas, obligándote a negociar curvas cerradas al borde del abismo mientras rezas para no cruzarte con un autobús kamikaze que invade tu carril.Read more





















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