Olimpia
Sep 5–7 in Brazil ⋅ 🌬 32 °C
Hoy amanecimos viajando, partimos el viaje anoche a las 21 desde Río, a eso de las 1 am pasamos a un buffet, continuamos hasta pasar al estado de São Paulo. Aurorita despertaba a veces pero en general estuvo tranquila. El único percance es que se llenó de leche y comió plátano en la manana, y con el movimiento del bus lo devolvió casi todo justo cuando faltaban dos cuadras para llegar al terminal de Riberão Preto. Bajamls del bus poco antes de las 10 am.
Y a las 11:30 am continuábamos el viaje, así que simplemente pasamos al baño, compramos más pañales y caminamos entre la gente con banderas de distintos candidatos para las elecciones de octubre.
No dio tiempo para pasar a la cervecería Invicta, para otra vez será.
Llegamos a Olimpia a eso de las 2pm y es normal que a estas alturas Aurorita ya estuviera inquieta pero aún así no lloró como otras guaguas cuando me ha tocado viajar en bus, hicimos check in en el hotel y disfrutamos un poco del aire acondicionado, porque hacía un calor impresionante.
Afuera de la habitación se escuchaban los gritos de la gente tirándose por los toboganes acuáticos, el griterío se intensificó cuando llegó un viento huracanado con nubes de tierra rojiza seguido de una lluvia torrencial con tormenta eléctrica. Que siendo tan espectacular, a penas bajó un poco la temperatura ambiente.
Cuando paró la lluvia fui al supermercado y justo un rato después llegó la familia de Reginaldo y Ana Claudia. Hicieron checkin, cenamos y luego fuimos a la sala de juegos infantiles. Los primos se divirtieron juntos hasta el cierre. Después cada uno se fue a su habitación.
Más tarde nos visitaron en nuestra habitación para seguir jugando.
Al día siguiente, bajamos a tomar desayuno, luego preparamos a Aurorita con su primer día de piscina de la vida. Traje de baño, bloqueador solar, sombrerito y un flotador con forma de jirafa. Al comienzo no le tenía mucha confianza al estar sobre su flotador, supongo que será porque las jirafas no tienen fama de ser buenas nadadoras. Pero ya luego le encantó estar en una bañera tan gigante con chorros de agua, burbujas y esas cosas.
Jugó todo el día con sus primos hasta que llegó una nube negra con lluvia y posterior viento frío. Ahí vuelta a la habitación, ducha tibia para la bebé y cambio de ropa. Hora de ir a cenar y ver a un payaso que entretenía con bailes y hacía reír a los niños a costa de poner a sus papás en situaciones ridículas.
La empresa de buses nos canceló el viaje y devolvió la plata. Amabile se comunicó con su hermana Karine y al día siguiente, el último día Karine y Gustavo, su esposo, llegaron temprano, tomaron desayuno y cuidaron a Aurorita mientras nosotros empacábamos y hacíamos checkout.Read more
Cristo Redentor
September 4 in Brazil ⋅ ☀️ 29 °C
Último día en Rio, había mucho movimiento porque comienza Rock in Rio, nosotros ya agotados por el paseo de ayer, despertamos tarde y tomamos desayuno justo antes del cierre del buffet en el hotel.
De ahí, alistamos una mochila con lo básico y partimos a la entrada del tren que sube al Cristo Redentor. Al llegar, afuera hay montón de tipos con polera con bordado "Corcovado oficial" diciendo que el tren ya estaba lleno, con mucha fila y ellos ofrecían subir en van más barato. Todo patrañas, ellos cobraban 168 reales por persona cuando en el tren cobraban 134, y como llevábamos a la jefa de 7kg nos saltamos todas las filas con tratamiento preferencial, tal como ha sido en todo el viaje.
A todo esto, para entender un poco el contexto, el Cristo Redentor es la estatua, que está sobre el cerro gigante que es el Corcovado, que a su vez está en el parque nacional Tijuca.
Arriba tomamos las fotos típicas y nos turnábamos de estar un rato al sol y otro a la sombra.
De bajada tomamos un bus hasta la playa de Copacabana, como dato, a diferencia de cuando vinimos el 2019 ya no se acepta efectivo en los buses urbanos, solamente la tarjeta prepaga de transporte o "pix" (el pago por QR brasileño).
En Copacabana le dimos de probar agua de coco a Aurorita, le encantó y reclamaba cuando le quitábamos la bombilla.
Volvimos al hotel, ducha, ordenar bolsos, checkout y nos encaminamos al terminal para viajar a nuestro próximo destino: Riberão PretoRead more
Arraial do Cabo
September 3 in Brazil ⋅ ☀️ 24 °C
Desayunazo en el hotel, de esos que no da hambre hasta muy tarde.
Llegamos al punto de encuentro del tour, que fue un antiguo hotel cerrado cercano a los arcos de Lapa, los arcos del que fue un acueducto en tiempos de la colonia, y que ahora recorre un "bondinho" turístico.
La primera parada fue para comprar snacks ya que el paseo sería largo. Antes de llegar, cruzamos un gran puente, kilométrico, que da vista a la ciudad de Rio desde la distancia, que sin duda tiene buen lejos.
Llegamos a un pueblo construido sobre arenas blancas, pasamos a una tiendita de souvenirs y compramos fundas impermeables para el celular y embarcamos en el Amanda Tours. Un barco turístico con un tobogán desde el segundo piso al mar. Llegamos a la primera playa del itinerario, desde el barco subimos a un bote inflable que nos dejó en la orilla. Una hola entró, nos mojó y para Aurorita fue solamente algo sorpresivo. Le gustó la arena, la manoseaba y la observaba. Luego de una hora, aproximadamente subimos de vuelta al barco.
En ese instante hicimos amistades con una pareja carioca muy buena gente. Un grupo de gaviotas también querían ser parte de la aventura y nos sobrevolaban, una de ellas le cagó el brazo a uno de los turistas.
La segunda playa estaba protegida por la marina, ahí si creo que la media hora original de estadía se respetó. En esta playa estaba prohibido bajar con cualquier cosa que genere basura y así mismo se mantenía en perfecto estado.
Vuelta al barco, solamente queda completar el trayecto de regreso al muelle de origen, y en el transcurso habilitaron el tobogán para nadar cerca del barco.
Ya después, volver a tierra firme, almorzar a eso de las 19 horas, y volver a Rio.
Ya estaba oscuro, la ciudad cambia respecto del día, todas las calles desde el punto de encuentro del tour hasta el hotel están atorados de clientes, con música en vivo y varios edificios "abandonados" están a tope con la fiesta, A diferencia de viajes anteriores, no salen a ofrecernos entrar a fiestear, porque la princesita que ahora nos acompaña no está para esos trotes.
Por hoy es todo, volvimor al hotel. Ducha y cama,Read more
Santiago - Rio
September 2 in Brazil ⋅ ☀️ 24 °C
Esta es la primera vez que hacemos un largo viaje siendo tres. Ya habíamos practicado con viajes por el fin de semana a Viña del Mar o a Chillán. Esta vez fuera de Chile y por bastante tiempo.
Ya no basta con un par de mochilas pequeñas y "en el camino se arreglará la carga". Ahora además necesitamos llevar cochecito, una mochila extra con vitaminas, pañales, varios cambios de ropa, toallitas húmedas, etc. Cada detalle parece muy muy importante, Porque la jefa de siete kilos no acepta excusas.
Afortunadamente, la mamy se las sabe por libro y a penas se nos quedaron un par de cositas. Al llegar al metro Pajaritos, ya no había transfers y el área de embarque estaba cerrada. Compartimos taxi con otro viajero y llegamos al aeropuerto con más que suficiente antelación.
Aurorita se portó muy bien durante todo el trayecto, a penas se quejó un poco durante el despegue y el viaje tardó menos de lo inicialmente programado. Así que antes de que llegara aburrirse, ya estábamos movimentándonos en un lugar distinto y novedoso para ella.
Una cosa ventajosa de viajar con bebé es que en los controles hasta toleran un termo de agua hirviendo en la mochila, cuando en general no aguantan más de 100ml de cualquier líquido, ni frio ni caliente. Demostrando que este tipo de leyes son más bien acomodadas y relativas.
En todo los aeropuertos hay taxistas haciendo nata por llevar turistas desorientados, como Amabile ya conoce Rio lo suficiente, tomamos un bus que en una escala nos dejó a un par de cuadras del hotel.
Ya estando allí, nos acomodamos un rato y salimos al Pan de Azúcar, que no tiene pan ni es de azúcar. Desde arriba se ve toda la ciudad y la bahía, al frente, el Cristo Redentor, y una extraña luz detrás como un meteorito bajando en cámara lenta que no supimos explicarnos de qué se trataba. Bajamos cuando al atardecer el viento marino comenzó a helar y no llevábamos tanto abrigo para nuestra pequeñita.
De vuelta al hotel llegamos a descansar. Un primer día exitoso,Read more


















